mie 4a. Sem Pascua (Id=292)
Te alabaré, Señor, ante todos y hablaré
a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.
Confitébor tibi in pópulis Dómine, et narrábo nomen tuum
frátribus meis, allelúia.
Oremos:
Dios nuestro, vida de los creyentes, gloria de los humildes, felicidad de los
justos; escucha nuestras súplicas y sacia, con la abundancia de tus dones, la
sed de quienes esperamos en tus promesas.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Resérvenme a Saulo y a Bernabé
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles
12, 24-25; 13, 1-5a
En aquel tiempo, la palabra del Señor se propagaba y se difundía. Saulo y Bernabé, una vez cumplida su misión, regresaron de
Jerusalén, trayendo consigo a Juan, llamado Marcos.
En la iglesia de Antioquía había profetas y maestros:
Bernabé, Simón, a quien llamaban
"Sepárenme a Bernabé y a Saulo para la misión
que les he encomendado".
Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los despidieron.
Enviados, pues, por el Espíritu Santo, Bernabé y Saulo
fueron a Seleucia, y de allí se embarcaron rumbo a
Chipre.
Llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en
las sinagogas de los judíos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Sal 66, 2-3.5.6 y 8
Que te alaben, Señor, todos los pueblos.
Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi pópuli omnes
Que Dios se apiade y nos bendiga, que
haga brillar su rostro sobre nosotros; para que se conozcan en la tierra tus
caminos, tu salvación en todas las naciones.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos.
Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi pópuli omnes
Que se alegren y canten de júbilo las
naciones, porque juzgas rectamente los pueblos, y gobiernas las naciones de la
tierra.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos.
Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi pópuli omnes
Oh Dios, que
te den gracias los pueblos, que todos los pueblos te den gracias. Que Dios nos
bendiga, y que lo teman hasta en los más remotos lugares de la tierra.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos.
Confiteántur tibi pópuli, Deus, confiteántur tibi pópuli omnes
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la
vida.
Ego sum lux mundi, dicit Dóminus; qui séquitur me, habébit lumen vitae.
Aleluya.
Yo he venido al mundo como luz
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
12, 44-50
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús afirmó solemnemente:
"El que cree en mí, no solamente cree en mí, sino también en el que me ha
enviado; y el que me ve a mí, ve también al que me ha enviado. Yo he venido al
mundo como la luz, para que todo el que crea en mí no siga en
Para aquel que me rechaza y no acepta mis palabras hay un juez: las palabras
que yo he pronunciado serán las que lo condenen en el último día. Porque yo no
he hablado en virtud de mi propia autoridad; el Padre que me envió es el que me
ordena lo que debo decir y enseñar. Y sé que su enseñanza lleva a la vida
eterna. Así pues, lo que yo digo, es lo que me ha dicho el Padre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Dios nuestro, que por medio de estos dones que
vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu
misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las
verdades que nos has revelado.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
La nueva vida en Cristo
En verdad es justo y necesario,es
nuestro deber y salvación, glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en
este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Por él, los hijos de la luz amanecen a la vida eterna, los creyentes atraviesan
los umbrales del reino de los cielos; porque en la muerte de Cristo nuestra
muerte ha sido vencida y en su resurrección hemos resucitado todos.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y
también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar
el himno de tu gloria:
[Misa]
Yo soy quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los he destinado para
que vayan y produzcan fruto y su fruto perdure. Aleluya.
Dicit Dóminus: Ego elégi vos de mundo et pósui vos ut eátis, et fructum
afferrátis, et fructus vester máneat, allelúia.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con
bondad y ayúdanos a vencer nuestra
fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén
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